Medios de comunicación y precampañas.

  • 2016-10-30

Los catálogos de estaciones de radio y televisión se discuten y aprueban antes de iniciar las precampañas de cualquier proceso electoral. Éstos se integran por dos tipos de emisoras: las que transmitirán spots de los partidos políticos y candidatos en el proceso electoral (conocidas en el argot electoral como emisoras pautadas) y las obligadas a suspender la difusión de propaganda gubernamental. La inclusión de cada una de las estaciones se realiza en función de los mapas de cobertura, que son documentos que especifican el alcance efectivo de las señales de radio y TV en un territorio determinado.

Para la elaboración del catálogo de emisoras en los procesos electorales extraordinarios, el Consejo General ha seguido el criterio de pautar a toda estación cuya señal sea vista o escuchada en el municipio, distrito o entidad donde tengan lugar los comicios.

Este criterio, sin ser erróneo, se ha aplicado en exceso porque en elecciones extraordinarias municipales y distritales se han incluido estaciones domiciliadas en la entidad federativa donde se celebrarán los comicios, pero cuya señal llega a menos del 5% del total de ciudadanos inscritos en el listado nominal del municipio. Es decir que debido a este mínimo porcentaje de cobertura —del cual, por cierto, desconocemos el número real de electores que reside en la zona—, los habitantes de la entidad que no participarán en las elecciones verán propaganda política que no les atañe.

Sin embargo, para estos casos, el Reglamento de Radio y Televisión en Materia Electoral faculta al Comité de Radio y Televisión del INE y al Consejo General del INE, a través de la facultad de atracción, para establecer criterios proporcionales. Lo que significa que la autoridad puede valorar la inclusión de emisoras en función del porcentaje de ciudadanos a los que llega su señal. Evidentemente, dichos criterios no han sido elaborados.

Por otra parte, se ha seguido el criterio de incluir en el catálogo a todas las estaciones de otras entidades cuya señal es vista o escuchada, aunque sea mínimamente, en el lugar donde se celebrará la elección, a suspender difusión de propaganda gubernamental. Aquí existen casos de señales incidentales de radio y televisión (que van más allá del área de servicio real por factores meteorológicos o geográficos) que apenas llegan a la demarcación del lugar de los comicios, o a zonas que pueden no estar habitadas.

Por ejemplo, en las elecciones extraordinarias del municipio de Zacatecas, la señal incidental de una emisora de televisión digital, proveniente de Aguascalientes, ni siquiera penetra la demarcación del municipio, pero fue obligada a suspender difusión de propaganda gubernamental. Otras tres señales de TV digital de Aguascalientes, apenas cubrían pequeñas áreas de tres secciones electorales del municipio de Zacatecas, y también fueron incluidas en el catálogo.

Hablamos de señales de televisión digital incidentales, las cuales, técnicamente, sufren alteraciones con cambios climáticos; es decir, pueden verse o no en dichas secciones electorales. La desproporcionalidad se encuentra no sólo en que estas emisoras radican en otra entidad federativa, sino que sus señales llegan a más de un millón de electores y 1.5 millones de habitantes que residen en otro lugar y, por tanto, no votarán en la elección de Zacatecas. Pero, por esta prohibición, no serán informadas de los servicios públicos que ofrecen sus gobiernos.

Algunas voces discuten que el Tribunal Electoral ha obligado al Instituto a incluir estaciones de radio y televisión si su señal es vista y escuchada en el lugar de los comicios. Es verdad. Lo que pierden de vista es que en dichos antecedentes, no hubo un estudio técnico y criterios para justificar que esas estaciones no fueran incluidas en el catálogo.

El Instituto puede elaborar escenarios más proporcionales para integrar los catálogos de emisoras. Se trata de hacer una ponderación entre el derecho a la información de la población y el modelo de comunicación política, con base en estudios técnicos. Con ello, se podrá justificar la elaboración de un catálogo con señales de radio y televisión proporcionales al número de electores, sin dejar de observar los criterios de idoneidad y suficiencia.

Para ello, debemos tener presente que la Constitución y la Ley prohíben que la propaganda gubernamental promueva a un servidor público o logros de gobierno, y estipula que sus fines deben ser meramente informativos, lo que opera en todo tiempo y no sólo en campañas. Asimismo, el Tribunal Electoral ha obligado, mediante jurisprudencia, a las administraciones de todos los niveles, a que su propaganda gubernamental cumpla, a cabalidad, con los principios de equidad e imparcialidad.

Es necesario no continuar con interpretaciones restrictivas de la Ley, que pueden vulnerar el derecho a la información de la población y afectar a la industria de radio y TV; y hay que tenerlo muy claro, no sólo son las grandes televisoras.

Consejero Electoral del INE/

Profesor UAM-I

@jsc_santiago

http://www.javiersantiagocastillo.com

Vía: La Crónica

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