El fin último de la fiscalización no consiste en imponer sanciones, sino en propiciar equidad, y transparencia
Entre el blanco y el negro existe una innumerable cantidad de tonos grises. Hay quienes ven todo negro y afirman que la fiscalización de las campañas es un fracaso. Esta actividad reviste una complejidad técnica y se despliega en un entorno de pasión política. El vínculo, a veces perverso, entre dinero y política resulta determinante para la sustentabilidad de la democracia, por ello la fiscalización merece un debate público de la mayor calidad posible. Seguir leyendo Fiscalización electoral, ¿éxito o fracaso?